Hoy quiero compartir una experiencia que cambió para siempre mi manera de entender el concepto de evolución profesional.

HACE UNOS MESES ME QUEDÉ SIN TRABAJO.

Después de más de 25 años programando, diseñando sistemas, trabajando con bases de datos, servidores, seguridad, arquitectura y tratando de entender por qué goma algo dejó de funcionar, descubrí que había estado enfocando mi carrera de una manera equivocada.

La empresa decidió reemplazar mi experiencia por algo mucho más escalable:
un vibe coder con acceso a una IA.

Al principio me costó entenderlo.

Yo preguntaba:
—¿Cómo resolvemos este problema?
La respuesta era:
—Le preguntamos a la IA.

Yo preguntaba:
—¿Y cómo sabemos que la solución no introduce una vulnerabilidad?
—Le preguntamos a la IA.

—¿Y cómo sabemos que la IA no está equivocada?
—Le preguntamos a otra IA.

Ahí comprendí que había una oportunidad enorme de crecimiento.

Durante años pensé que el valor estaba en saber programar.
Hoy sé que el verdadero valor está en saber dónde pegar el prompt.

Yo invertía horas en razonar una arquitectura.
La IA genera una arquitectura en 11 segundos.

Yo estudiaba cómo evitar una vulnerabilidad.
La IA genera una vulnerabilidad en 4 segundos y después genera otra IA que explica que en realidad no es una vulnerabilidad sino una feature de seguridad emergente.

Yo aprendí durante décadas.
La IA aprendió todo Internet.

Claramente, tenía que hacer un cambio de mindset.
Y eso me llevó a una conclusión profundamente incómoda:

Quizás el problema no era que yo estuviera quedándome atrás. Quizás estaba avanzando en la dirección equivocada.

Porque el futuro no necesita necesariamente programadores.
Necesita personas capaces de decir:

"Hacelo más moderno, escalable y disruptivo."

Y después apretar Enter.

Este proceso también me enseñó a abrazar la incertidumbre.

Actualmente llevo tres meses sin trabajo y mi experiencia profesional fue descartada sistemáticamente, pero decidí no interpretar esto como desempleo.
Decidí interpretarlo como una transición de ecosistema.

De hecho, estoy pensando en crear una nueva red social.
Se va a llamar LegacyCoders.dev.

Una plataforma donde podamos reunirnos todos los programadores que fuimos descartados por el mercado después de demasiados años aprendiendo cosas que ahora pueden resolverse con un prompt.

La dinámica será sencilla.
Los programadores senior podremos ofrecer nuestros servicios como subagentes humanos para vibe coders.

¿Necesitás que alguien entienda por qué tu aplicación devuelve 500?
Tenemos 25 años de experiencia esperando para explicártelo.

¿Necesitás que alguien descubra por qué tu IA generó una consulta SQL que tarda 47 minutos?
Tenemos disponibilidad inmediata.

¿Necesitás que alguien revise 8.000 líneas de código generadas por IA y determine cuáles podrían destruir tu base de datos?
Tenemos profesionales con décadas de experiencia y cero expectativas salariales.

Incluso vamos a incorporar un sistema de reputación basado en cantidad de años ignorados por el mercado.

  • +10 puntos si alguna vez escuchaste "estás sobrecalificado".
  • +20 si te pidieron "un perfil más dinámico".
  • +50 si una empresa reemplazó tu experiencia por alguien que aprendió React ayer gracias a un tutorial generado por IA.
  • +1000 si después de adaptar tu CV a una propuesta, directamente no respondieron alguna de tus postulaciones.


Y acá aparece mi gran aprendizaje.
La innovación no viene a quitarnos nuestro lugar.
Viene a enseñarnos que nuestro lugar puede estar debajo del lugar de otra persona.
Y eso está bien.

Porque en un mundo donde todos podemos ser reemplazados, la verdadera ventaja competitiva consiste en ser reemplazable con una actitud positiva.

No hay que resistirse.
Hay que adaptarse.
No hay que preguntar "¿para qué sirve esto?".
Hay que decir "¿cómo puedo incorporar esto a mi journey?".
No hay que tener miedo de perder el trabajo.

Hay que verlo como una oportunidad para descubrir que quizás nunca tuvimos trabajo, sino una experiencia inmersiva de generación de ingresos temporalmente interrumpida.

POR ESO HOY ABRAZO LA IA.

No porque crea que todo lo que hace sea mejor.
Sino porque finalmente entendí que, si quiero seguir participando del mercado laboral, tengo que aceptar sus nuevas reglas.

Y si para eso tengo que dejar que una inteligencia artificial escriba mi código, revise mi código, explique mi código, explique por qué revisó mi código y finalmente escriba un post de LinkedIn explicando lo mucho que aprendí gracias a todo esto...

ESTOY LISTO PARA EVOLUCIONAR.

Porque al final del día, el verdadero éxito no consiste en saber programar.
Consiste en lograr que alguien que no sabe programar pueda decir que está liderando una transformación digital.

Y si todo sale bien, nos vemos en LegacyCoders.dev.

Yo voy a estar disponible como subagente.

  • Especialidad: pensar por otros.
  • Tarifa: negociable.
  • Mindset: abundante.
  • Ahorros: no disponibles en este momento.

Gracias a ChatGPT por ayudarme a escribir este post.
Porque si algo aprendí durante este proceso es que incluso para explicar que me quedé sin trabajo por culpa de la IA...
ya no hace falta que piense yo.